Sé paciente, ya se acerca la primavera


Últimamente Dios me ha estado hablando con relación a dos estaciones del año: el invierno y la primavera, y justamente en el país en donde vivo, comenzaron a florecer las hojas de los árboles, ya se comienzan a ver algunas flores y el frío cada vez es menor. Ésta época es la mejor de todo el año, y quiero hablarte acerca de las dos estaciones por las que pasamos constantemente en nuestra vida.




Invierno

Desde hace unas cuantas semanas, estuve pasando por diversas situaciones que me bajaron el autoestima y mi estado emocional, llegué a decaer mucho en ese tiempo, realmente la estaba pasando muy mal. Aunque comencé a mejorar en ese pequeño proceso, ocurrió algo que le añadió la vela al pastel, una gran decepción de alguien cercana a mí, provocó otra decaída pero Dios comenzó a hablarme durante ese tiempo y ha sido gratificante poder tener un nuevo comienzo y seguir creciendo en este proceso el cual fue la estación del "Invierno". 

¿La identificas? De seguro has estado en esta estación o quizás ahora lo estás. En esta temporada nuestra vida está hecha un caos, problemas por todos lados, personas se vuelven contra ti, no apruebas los exámenes en la universidad, ocurre una tragedia, te despiden del trabajo, y el desánimo, la tristeza, el temor... se adueñan de tus días. 

Transición hacia un florecimiento
Durante aquel invierno por el que pasé, aprendí mucho. A pesar de que tuve tantos problemas, estoy agradecida por haber vivido cada uno de esos momentos, unas semanas atrás no lo hubiera dicho, pero el invierno me ayudó a identificar actitudes incorrectas que tenía, y otros errores que estaba cometiendo, y Dios sabía que necesitaba pasar por aquella estación para poder moldear mi carácter y así me acercara más a Él.


Si no existiera el invierno, la primavera no seria placentera, y si no pasamos por la adversidad la prosperidad no seria bienvenida. – Anne Bradstreet

Primavera
Imagino que alguna vez escuchaste esta frase, y es muy cierta. Luego de un invierno, vendrá la primavera y comenzarás a florecer, tus colores volverán a notarse, tu sonrisa será más hermosa que antes, tu belleza resplandecerá, saldrán cosas nuevas de ti, estarás renovada y preparada. La primavera es maravillosa, y ahora que estoy entrando en ella, veo como Dios se ocupa por el bienestar de sus hijas, sabe lo que necesitas aunque te duela pasar por estos procesos. El limpia las heridas mas profundas, saca las espinas enterradas, quita cicatrices del pasado, y te renueva con su amor, su gracia y perdón.




Seguiré hablándote más sobre las estaciones y los procesos por los que pasamos y como el cuidado y el amor de Dios siempre están presentes.

por Amy Mery

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